sábado, 25 de junio de 2016


Quizás sea este el ámbito en el que más han penetrado tecnologías como Internet. Son muchos los organismos y entidades que han incorporado ya herramientas de comunicación telemática para atender las demandas de información y orientación de sus usuarios.   ( Véase http://www.educastur.princast.es/fp/hola/e_orientacion)
Los servicios públicos de empleo y otros organismos de intermediación laboral ofrecen información y atención a los ciudadanos y empresas a través de Internet. También las empresas utilizan esta vía cada vez en mayor medida para el reclutamiento de sus trabajadores.
Gracias a Internet los usuarios pueden acceder a más y más completa información sobre el mundo laboral y el mercado de trabajo. Los jóvenes estudiantes y demandantes de empleo recurren cada vez más a Internet para buscar información a la hora de tomar decisiones sobre su futuro y cada vez se desarrollan más recursos y portales temáticos dirigidos a este tipo de usuarios. Internet ofrece muchas posibilidades a la hora de acceder a servicios de información y orientación y en muchos casos los usuarios prefieren recurrir a esta vía en lugar de a la entrevista en un despacho.
Pero la información a la que pueden acceder es también demasiadas veces dispersa y confusa y puede estar condicionada por el interés comercial de quienes la ofrecen. Por eso no podemos olvidar que orientar es también enseñar a seleccionar y contrastar información y que esta será una línea de actuación primordial para quienes se dedican a la orientación laboral. Si además tenemos en cuenta que para los profesionales es cada vez más difícil estar al día de los cambios que se producen en un mundo tan dinámico y cambiante como es el mercado de trabajo sin la ayuda de las TIC tenemos argumentos más que suficientes para empezar a tomar conciencia de la necesidad de incorporar cuanto antes estas herramientas a nuestra labor profesional.

Si en estos nuevos escenarios que estamos intentando describir el manejo de las TIC  sería una competencia necesaria para cualquier trabajador, con más razón aún podemos decir lo mismo sobre el perfil que se va a requerir de los profesionales de la orientación.
Tendremos que ser usuarios habituales de la red y buenos conocedores de lo que en ella se ofrece tanto en los temas relacionados con la orientación laboral como en los relacionados con la didáctica, la tecnología educativa y la educación en general. Necesitaremos vencer la “tecnofobia” e incorporar las TIC como instrumento y recurso de trabajo, de autoformación y de actualización profesional.
Pero las TIC no sólo modifican el perfil profesional del orientador, también cambian la propia concep